Al igual que "El Cartel", "El Capo", "En la Boca del Lobo" o "Sin tetas no hay paraíso", Esta novela colombiana desfila en el universo de las grandes literaturas sociales, con una trama popular, común, estereotipo de un mundo oscuro, sombrío y crudo, narrada con frialdad y verdades que nos llenan de amargura y dolor. Una sociedad de estrato paupérrimo, donde a diario los hogares se visten de tristeza, hambre, miseria, necesidades extremas y carencia de oportunidades por culpa de un sistema vanal, antisocial, deprimida, odiosa e inhumana.
En ese mundo donde los protagonistas son personas más humildes, que día a día luchan por la supervivencia,venciendo adversidades mas crueles de la vida y del gobierno que solo atina a nombrarlos como malos de la película. No es la pobreza extrema, la búsqueda del dinero fácil, ni el estilo de la vida que lleva a estas personas sumergirse en el mundo perverso y sombrío del narcotráfico, la prostitución y el desprecio, por lo menos es lo que vive nuestra protagonista de esta novela muy delicada,cruda, real y realista. El autor de la narrativa nos expresa un mundo desigual, de sueños, esperanzas que se van consumiendo con el fuego de la perfidia, el abuso y la violación de los derechos humanos.
Rosario, una hermosa adolescente encara la vida con el alma a pedazos, abusada desde muy niña, ha crecido golpeado por la vida, el resentimiento y la culpa ajena no escapa de su mente; sin embargo a pesar de la visicitudes y las penurias, no deja alegría de una muchacha risueña y llena de vida.
El amor, la ilusión, la lejanía, los sueños, el odio, la mentira, la venganza, la mafia en todo su resplendor, un gobierno débil y corrupto, la desigualdad, la injusticia, la libertad suprimida, la juventud en la penumbra y la muerte son los reflejos de esta historia en una sociedad donde prevalece la ley del más fuerte y que todo tiene precio, cuyo dinero es símbolo de poder, conseguido con sangre y lágrimas de los más humildes.
Como buen lector he seguido detalladamente lo espacios de esta novela y cuando se llevó a las pantallas no dudé en privarme una hora diaria para comparar la narrativa con la genialidad de los productores.
Al igual que "El Cartel", "El Capo", "En la Boca del Lobo" o "Sin tetas no hay paraíso", Esta novela colombiana desfila en el universo de las grandes literaturas sociales, con una trama popular, común, estereotipo de un mundo oscuro, sombrío y crudo, narrada con frialdad y verdades que nos llenan de amargura y dolor. Una sociedad de estrato paupérrimo, donde a diario los hogares se visten de tristeza, hambre, miseria, necesidades extremas y carencia de oportunidades por culpa de un sistema vanal, antisocial, deprimida, odiosa e inhumana.
ResponderEliminarEn ese mundo donde los protagonistas son personas más humildes, que día a día luchan por la supervivencia,venciendo adversidades mas crueles de la vida y del gobierno que solo atina a nombrarlos como malos de la película. No es la pobreza extrema, la búsqueda del dinero fácil, ni el estilo de la vida que lleva a estas personas sumergirse en el mundo perverso y sombrío del narcotráfico, la prostitución y el desprecio, por lo menos es lo que vive nuestra protagonista de esta novela muy delicada,cruda, real y realista.
El autor de la narrativa nos expresa un mundo desigual, de sueños, esperanzas que se van consumiendo con el fuego de la perfidia, el abuso y la violación de los derechos humanos.
Rosario, una hermosa adolescente encara la vida con el alma a pedazos, abusada desde muy niña, ha crecido golpeado por la vida, el resentimiento y la culpa ajena no escapa de su mente; sin embargo a pesar de la visicitudes y las penurias, no deja alegría de una muchacha risueña y llena de vida.
El amor, la ilusión, la lejanía, los sueños, el odio, la mentira, la venganza, la mafia en todo su resplendor, un gobierno débil y corrupto, la desigualdad, la injusticia, la libertad suprimida, la juventud en la penumbra y la muerte son los reflejos de esta historia en una sociedad donde prevalece la ley del más fuerte y que todo tiene precio, cuyo dinero es símbolo de poder, conseguido con sangre y lágrimas de los más humildes.
Como buen lector he seguido detalladamente lo espacios de esta novela y cuando se llevó a las pantallas no dudé en privarme una hora diaria para comparar la narrativa con la genialidad de los productores.