2010

"BIENVENIDO A MI BLOG"

21 de abril de 2026

Lágrimas del Viento

 A MMR





Hay un silencio que no suena,

que no es noche ni es calma,

es un hueco que respira en mi pecho

como si mi corazón hubiera olvidado

para qué latía.

Desde que te fuiste,

la piel me pesa,

como si cada centímetro recordara tus manos

y ahora, en venganza,

decidiera doler.


Camino… pero no avanzo.

Respiro… pero no vivo.

Porque no es el aire lo que me falta,

eres ¡Tú!

y eso no lo suple el mundo entero.


Qué absurda tragedia la mía:

perderte no por falta de amor,

sino por un instante torpe,

por palabras que no supieron sostener

lo que el alma gritaba.

Y ahora todo me acusa:

Las tardes de tus llamadas

la risa que ya no ocurre,

el eco de tu nombre

rompiéndose en mi garganta

cada vez que intento olvidarte.

Pero no puedo.


No sé cómo se arranca un amor

que creció como raíz en la sangre.

No sé cómo decirle al alma

que deje de buscarte en cada rostro,

en cada canción,

en cada noche que se alarga

como castigo.


Te fuiste…

y con eso no solo te llevaste tu voz,

te llevaste la versión de mí

que sabía ser feliz.

Ahora soy esto:

un recuerdo que camina,

una promesa rota,

un “nosotros” que insiste en existir

aunque ya no tenga dónde.

Y aún así…

con esta tristeza que me quiebra en silencio,

con esta soledad que me nombra

cada vez que cierro los ojos,

te sigo amando.

No con esperanza,

no con fe…

sino con esa forma más cruel del amor:

la que sabe que no volverás,

y aun así,

— Te espera —


Autor:

Trilce Aldeano


Edición y publicación 


María del Carmen García Guerrero 


Bogotá – Colombia 


Todos los Derechos Reservados ©️  Plenilunio 20250421 - ISBN 337658

20 de marzo de 2026

RECITALES DE VERANO: Melodías Lúgubres

 

Hay palabras que no deberían existir

cuando el amor es verdadero.

Son como grietas en el alma,

como cuchillos suaves

que no sangran afuera,

pero desangran por dentro.


He guardado silencio,

no por cobardía,

sino por respeto a lo que siento.

Porque amar — lo entendí así—

no es ganar discusiones,

sino; no perder la dignidad del otro

aunque el dolor nos reclame justicia.

Y duele…


Duele como duelen las ausencias largas,

como duele recordar una voz

que ayer era refugio

y hoy se vuelve tormenta.


¿Qué es el amor

si en la furia se convierte en herida?

¿Qué clase de sentimiento es ese

que en lugar de cuidar, destruye?

Amar no debería ser 

aprender a resistir golpes invisibles,

sino aprender a no darlos.


Yo te sigo queriendo

desde este rincón callado

donde el orgullo no hace ruido

y el corazón todavía cree

que el amor es más grande que 

la ira.


Pero hay algo que el tiempo enseña:

quien ama de verdad,

incluso roto,

elige no romper.

Porque el amor no es solo quedarse,

ni escribir después del daño,

ni volver cuando baja la tormenta

el amor es saber

que hay palabras que, una vez dichas,

no se pueden borrar 

Quedan marcadas en el alma.


Y aun así

aquí estoy,

con el alma en pausa,

esperando no un arrepentimiento 

sino una forma más digna de querernos.


Autor:

Trilce Aldeano

Edición y publicación 

María del Carmen García Guerrero 


Bogotá 2026 - Marzo 


Todos Los Derechos Reservados.