POR TRILCE
I
Viajaste a la cumbre del silencio y duele tu ausencia,
Te quise regalar una música que encontré en mi colección y no estabas.
Ahora no sé que regalarte.
¿Un vestido? ¿Un abrigo oscuro que vi en la tienda de flores y almejas?
O ¿Un poncho de hojas verdes que cubra tus pies en la lluvia?.
Vivo imaginando tu rutina y abrazando tus pasos,
A veces quieto, a veces riendo calladamente y otras veces bebiendo
Tus palabras.
II
Veo un libro en el piso, hay un árbol gigante y debajo un gato que duerme,
Espera la noche, tiene la mirada perdida y el viento acaricia el libro;
Que va abriendo las páginas lentamente, raudamente, generando un sonido
Musical que mis oídos escuchan con especial cuidado.
III
Te quise besar en la brisa de la mañana y probar tu esencia lejana.
Sentir tu voz, oír tu corazón y leerte un libro.
Te busqué en diáfano recuerdo de mi memoria
Quise soñar contigo “una mañana juntos”, ver tu cuerpo desnudo bañado por
Los rayos del sol en alguna isla lejana y misteriosa;
Beber tus labios hasta la última hora de verano.
Hacerte mía infinitamente con el gato en la frente,
Y el árbol como sombra.
Y… No estabas…!
I
Viajaste a la cumbre del silencio y duele tu ausencia,
Te quise regalar una música que encontré en mi colección y no estabas.
Ahora no sé que regalarte.
¿Un vestido? ¿Un abrigo oscuro que vi en la tienda de flores y almejas?
O ¿Un poncho de hojas verdes que cubra tus pies en la lluvia?.
Vivo imaginando tu rutina y abrazando tus pasos,
A veces quieto, a veces riendo calladamente y otras veces bebiendo
Tus palabras.
II
Veo un libro en el piso, hay un árbol gigante y debajo un gato que duerme,
Espera la noche, tiene la mirada perdida y el viento acaricia el libro;
Que va abriendo las páginas lentamente, raudamente, generando un sonido
Musical que mis oídos escuchan con especial cuidado.
III
Te quise besar en la brisa de la mañana y probar tu esencia lejana.
Sentir tu voz, oír tu corazón y leerte un libro.
Te busqué en diáfano recuerdo de mi memoria
Quise soñar contigo “una mañana juntos”, ver tu cuerpo desnudo bañado por
Los rayos del sol en alguna isla lejana y misteriosa;
Beber tus labios hasta la última hora de verano.
Hacerte mía infinitamente con el gato en la frente,
Y el árbol como sombra.
Y… No estabas…!