2010

"BIENVENIDO A MI BLOG"

1 de julio de 2026

RECITALES DE INVIERNO: La Noche.

 


No me preguntes su nombre, ni el motivo de esta tristeza 

Hay dolores que fueron creados para ser llorados en el idioma del silencio.


La amé con la devoción con que

 el mar abraza la orilla sin sospechar que una sola marea podía dejarlo conversando para siempre con sus propias ausencias.


Nunca imaginé que el amor también pudiera tener el rostro de la misericordia perdida, que unos ojos capaces de encender todos mis amaneceres aprendieran, sin temblar, a apagar mi universo.


Desde entonces llevo un cementerio latiendo bajo el pecho. 

No hay sangre en mis venas: hay recuerdos buscando un lugar donde dejar de doler.


 No hay respiración: solo un hombre que aprendió a sobrevivir con el alma arrodillada entre sus propias cenizas.


He dejado de esperar las historias

 Hasta Jarey guarda silencio cuando un corazón se rompe de una forma que ninguna palabra consigue nombrar.


Ahora solo camino junto a mis versos. Ellos recogen, uno por uno,

 los fragmentos de la vida que ella dejó caer, y con infinita ternura intentan construir un hombre donde apenas queda un eco y dolor.


Tal vez nací para terminar así: abrazando la soledad como quien abraza la última lámpara encendida en un mundo sin regreso.


 Porque hay amores que...

 y hay otras que, aun quedándose en la memoria, se llevan para siempre la parte más inocente de quien las amó.


Si alguna vez vuelves a encontrarme, no busques en mis ojos al hombre que fui. 


Él murió el día en que comprendió que el amor más puro de su vida había elegido convertir su corazón

 en el lugar más triste del universo aquella noche entre el alcohol y la miseria moral.


Autor

Trilce Aldeano


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