2010

"BIENVENIDO A MI BLOG"
Mostrando entradas con la etiqueta diario de un bohemio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diario de un bohemio. Mostrar todas las entradas

5 de junio de 2013

HALCÓN


"Yo aprendí escuchar tu alma, escuchar tu corazón y escuchar tu silencio y aprendí sentir el verdadero sentido del amor con solo una mirada"
                     ASV



Soy un errante sin destino y un indio cantor
Vengo de la sierra norte y no sé adónde voy.
Entre lluvia, árboles, olor a la tierra crecí,
Sin un padre, hermanos o algún redentor.
Soy la obra del campo que aprendió a vivir,
Entre lobos y caínes en la gran ciudad capital.

Soy de raza sublime y sangre incaica y no un servil,
No tengo amos ni patrones que me digan lo que voy hacer.
Camino con la frente bien alta en cualquier lugar
No le temo a la muerte, a un gobierno roedor
Que devora a la clase proletaria y la juventud.

Soy poeta perverso que muchos podrán odiar
No tengo recelo ni pudor al decir la verdad;
En cada palabra que escribo expreso la libertad.
Si Dios quiere un consejo con gusto se lo doy
Que apague la injusticia y la miseria de amor.

Soy aquél que predijo la caída de un vil emperador
Que vio a un compañero en mis brazos morir
Si digo estos versos que saben a protesta o a hiel.
No pido permiso, recompensa, ni perdón.
Porque ceñido la verdad siempre, estoy.

Soy un caminante sin destino, un indio cantor
Mi aire metafísico me lleva cualquier lugar.
Sé de filosofía, de arte y aprendo literatura popular.
Tengo un sueño que jamás he de cumplir.
Porque los sueños, sueños son y sueños serán.

Si alguna mujer busque entregar su corazón y amar
Sabrá que tiene en frente un bohemio aventurero y bebedor.
Algunas huirán entre la noche, el miedo y el dolor.
Pero estoy seguro que amarán mis versos y mi poema colosal.
Sin importar mi raza, mis ideales y mi clase social.

Soy un errante sin destino y un indio cantor
Vengo de la sierra norte y no sé adónde voy.
Entre lluvia, árboles, olor a la tierra crecí,
Sin un padre, hermanos o algún redentor.
Tengo la raza sublime y sangre intelectual.
 
*****
 
 
Autor
 
JAVIER MANRIQUE ONCOY
 
Todos Los Derechos Reservados
 
Ed. ASV-Md-Spain 20133005

 

3 de junio de 2013

DIARIO DE UN BOHEMIO - Soledad

Olvidar el tiempo olvidar los caminos


Como las voces cálidas
de
Una noche solitaria...
 Mis sueños en mí dejan
Una amargura
 Ardiente…
 Y
Así mi corazón
Es como
Un triste arbusto
 Que tiñen rojas
Gotas de sangre
Ferviente
 Y
Una vez más
 Mis sueños
Me los volví a beber
 Pensativo
Incrédulo
Taciturno
Busco una forma
de
Olvidar…



*****
...........
TRILCE

20 de mayo de 2013

LOS CAMINOS DE LA MUERTE


"Unos viajan para olvidar, otros para contar historias, el silencio es la esencia del olvido. Donde no hay nada que recordar es donde murió el dolor"
TRILCE
 
 
TRILCE.NET


A veces siento que camino
Entre las llamas de la Muerte
No veo a nadie
caminando conmigo.

Me canso de ser el velero
por donde pasan los recuerdos
mares de silencio
lejanía y verdades.

Me canso de beber
miradas y caricias
son vacíos que no cubren
un sueño.

A veces siento que los caminos
conducen a aldeas sin nombre
No busco nada
 La nada viene a cargar mi hombro.

Me canso de las horas
de estas calles por donde
viajó
montado de ilusiones
un hombre de la misma tierra
de donde vengo.

Se cansan mis  ojos
mi sangre que fluye
en el viento del sur
acapara luces en esta  lejanía.
 
Tal vez sea esa muerte
por donde siento que camino
No quiera mi cuerpo
sino los sueños
que ya no tengo.

Se cansan mis manos
de tomar el mundo
por las alas y apretarlo
 en  estas calles, las otras
y las que  llegan
 en mi pensamiento.
 
Calles por donde caminaron
los emperadores y esclavos
los ladrones y los soldados.
 
Soy mi propio emperador
mi propio soldado
esclavo de las palabras
y silencios que roban
aquellos caminos.

París,  Roma, Estambul,
O Huamarín:  ¡Qué importa!
Es la Muerte el imperio eterno
la que gobierna el universo
y, Yo, siento que camino
por esas calles
Esperando el tiempo.


*****
 
Javier Manrique Oncoy
TRILCE
 
Todos Los Derechos Reservados
Ed. ASV-Md-ISBN 00534877 # Spain - 19052013
 
Más Poemas :
 
 
-------------------------------------------------
 
 
 

6 de diciembre de 2012

TRAVESÍAS DEL TIEMPO : Alturas de Venus

                                                                                  "¿Vienes del hondo cielo, o surges del abismo 
                                                                                    Oh belleza?"
                                                                                                                            Baudelaire


*****


... Luego de despedirme de  la parvada de enfermeras me dirijí hacia el sur de la ciudad - No llegues tarde- me había amenazado Abigail, la eterna parcera de mi hermana Samantha. Existía mucha emoción en mis pasos al caminar y razones suficientes para una celebración; por lo tanto era sostenible visitar una licorería más cercana...

- Me debes un vino, no se le olvide, su merced me lo prometió.

La mirada de Paola, la enfermera residente de la clínica, aparecía en mi mente, sus ojos redondos como de una gacela resplandecía todo el pabellón del piso 8; su figura de revista, el vestido y la cofia adornando su cabeza complementaban la ternura de su sonrisa mostrando los dientes blancos  perfectamente construidos.

- ¿Cómo está la paciente más consentida de Shaio?

Era la pregunta de rutina que salía de sus labios carnosos sin dejar la elegancia y la amabilidad conque atendía a Mayrita, la dulce niña que cumplía sus dos semanas internada pero contando los días y las horas para ir a casa; donde la bienvenida estaba a cargo de Claudia, Pierina, Mercedes y las primas locas de la chicoca.


******

Seguí avanzando en medio de la ciudad endiablada acompañado del intenso frío de la capital.

- Hasta Chapinero, Carrera 58, por favor

Solo una vez, hace una semana y de noche. había ido al apartamento donde vivía la Abi como la conocían sus amigas, imaginado un google earth guié al taxista por las calles desconocidas, era sin duda una de las áreas más exclusivas de Bogotá  -Zona Gomela-  Al bajar del tico amarillo, caminé por la vereda y a mi delante una mujer "encantadora", con una belleza infernal y elegancia de dama refinada, botas Gucci, falda Dior y una cartera Carolina Herrera enaltecían su figura monumental. (Observación posterior) .

 - De una mujer me encantan los ojos, es lo primero que miro de alguna niña, eso ya es política en mi.

La sensualidad y clase para caminar ( no cualquier mujer sabe caminar llevando a perfección su cuerpo) me llenó de curiosidad que se convirtió en deseo de saludarla y mostrarme un caballero andante, acompañarla en su soledad de viajera sitial; seguí caminado dibujando alguna estrategia que hechice por completo y en segundos, alguna frase in común que refleje mi laureado intelecto, una figura poética auténtica que penetre en lo más profundo de su alma, algo que jamás haya podido escuchar o leer en ninguna revista romántica o la voz de un galán de telenovelas.
Pasaron como 15 minutos y todo mi mente estaba en blanco, pensé en miles de cosas, hasta plagiar algún seudo-piropo que había leído en las redes sociales o un libro de maestros de la conquista femenina; pero nada, además eso me haría cómplice de la perfidia, la traición a mi elevada culteza literaria y perdería la credibilidad en mi mismo (la conciencia es castigadora), no me sentiría YO mismo, y el mundo que recorrí por años, toda la pasión que me abrigaba en la soledad, ese ensueño de domador de fieras desvanecería como Pedro Páramo en medio de la jungla de cemento donde me hallaba en ese instante.

El tiempo es el peor enemigo del hombre aparte de la mujer celosa y ambos no perdonan y la dama podría llegar a su paradero o casa y yo me quedaría al borde del suicidio por no amalgamar mi curiosidad tormentosa que empezaba fastidiarme a mi mismo; y, en un momento de pasión frenética  en una reacción incontrolable, una estado de locura temporal y motivado por una emoción violenta en mis entrañas que salía por mi garganta, expulsé una demoledora frase que desdibujó la ciudad y cerré los ojos esperando alguna golpiza de la hermosa dama.

- Es usted un jovencito muy ...

Abrí los ojos ante la respuesta aduladora de la mujer y mi mirada se transformó de admiración a espanto, frente a mí estaba la elegantísima mujer que había acompañado caminando detrás de ella, con una sonrisa coqueta, quitándose los lentes oscuros que escondía sus deteriorados ojos, claro, mi imaginación volando hace minutos y ahora sucumbía ante el desmedro de belleza, sucumbía de terror, volviendo al túnel del tiempo, esta dama podría conocer o haber sido testigo de la primera guerra mundial, porque nadie podría quitarme del pensamiento que tranquilamente habían pasado 10 décadas por su vida. -No conozco una rola hermosa- Recordaba las palabras de Stéfany, ¿Tenía razón? Busco respuesta pero claro ella presumía su belleza que la naturaleza le había regalado y la inteligencia para poder encantar al más arrogante de los hombres.

- Aló, Abi, vení a salvarme de la Muerte.

Ella no podía creer que mi tardanza se debía a causa de alguna mujer pero yo estaba allí bebiendo tinto y escuchando las historias trágica-graciosas de Sabina, en la mismísima sala donde antes conversaría con sus 3 ex esposos ya difuntos, tal vez estaría sentado en el mismo sillón que han ocupado alguno de ellos y quién sabe los tantos amantes de turno que habrá tenido.



*****

- No pude rechazar la invitación, créeme,  hubiera sido terrible tamaño desplante..

Abigail se reía como una endemoniada y la verdad ya me sentía incómodo y decidí abandonar la casa pero hubiera sido poco amable de mi parte dejarla sola con la comida lista sobre la mesa. así que acicalé mi pensamiento y me quedé a probar la sazón de la Colombo-Española; además quería conocer sus virtudes literarias que me habían comentado y un buen vino es razón poderosa para una ocasión de esa naturaleza.

La comida ni que decir, sabroso, abrimos el vino y brindamos por cualquier cosa, un viejo recuerdo visitando mi memoria, a veces el licor me lleva a la nostalgia y algún nombre o imagen se paseaba por las calles de mi pensamiento y eso seguro se notaba en mi acompañante que buscó miles de cosas para persuadirme y su sonrisa encantadora me contagiaba por momentos.


Hablamos de cualquier tema menos de Literatura, Samantha no mentía mucho menos los muchachos del barrio, la belleza de Abi era sublime y no solo físico sino intelectual, hizo cursos de maestría en Salamanca de España y dominaba varios idiomas, conocía el mundo y las culturas occidentales, orientales hasta el África, sabía de arte, de música y hasta de cartas. - Una partida de póquer- Pensé.

- Lo que haces por Mayra es admirable, su madre, su familia estará agradecido por siempre. ¿Por qué lo haces?

Abi a veces las cosas hay que hacerlos por que se tienen que hacer, otras veces porque es necesario y yo lo hago por ambas cosas y porque es una niña que le tengo mucho cariño y mucha fe que será un gran aporte en la sociedad, recuerde  "Pay It Forward"; además por una razón que muere dentro de mi. Las cosas se hacen sin que te lo pidan, el agradecimiento no importa, las consideraciones tampoco, el ser humano ya es por defecto un ser inconforme, desagradecido y desconsiderado, salvando algunas excepciones. La filantropía es un don del alma y debe vivir dentro de tu corazón.

La noche avanzaba y era la llamada de mi madre, preguntándome cómo estaba, no me preguntó con quién porque sabía perfectamente quién me acompañaba. Abi estaba encendida como la noche en medio de las estrellas, había bebido de más, nuevamente la nostalgia apoderándose de mi, recuerdos e ilusas conclusiones que me empujaban al dolor y al miedo pero estaba allí mi amiga sonriéndome, calmándome y regalándome su ternura.

- ¿Te vas ir a estas horas y adónde?

Seguro que a la clínica, respondí, me quedaré acompañando a la chicoca. -Hoy es turno de Alexis-Recordé,, decidimos salir a alguna barra y continuar nuestra bebendia.

- ¿Y tu novia?

- Yo no tengo novia ni nada que se le parezca niña Abi, vamos que por mi cuenta va la noche.

************************************
Autor:  Javier Manrique Oncoy
                  TRILCE

Todo los Derechos Reservados

Diciembre 2012

18 de mayo de 2012

DIARIO DE UN BOHEMIO : La Mesera Dominicana


Primera Parte


*****
Desde que conocí a Giulliana en el Hall del hotel en San José, siempre concebí una temporada en República Dominicana y no pasaron muchas semanas para tomar el primer vuelo que me llevara hasta Santo Domingo. Luego de vivir una odisea en migraciones y las aduanas, donde me revisaron hasta los calcetines por el simple hecho de que iba desde Colombia, un agente antinarcóticos me llevó por un pasadizo medio raro hasta dar con una habitación solitaria donde seguro intentó buscar forma de sembrarme alguna maldad, ayudado de su compañero, un tipo gordo con mirada de corrupto, dientes amarillos y bigotes mal afeitados, fueron sacando mis cosas de mi maletín de mano, murmuraban algo entre colmillos sin dejarme sobre mi humanidad, sus sonrisas socarronas y miradas acusadoras. Recordé el que nada debe nada teme y como siempre mi experiencia  en todo los terminales aéreos del mundo me ayudaron a guardar la calma y esperar el "asalto" animalesco de los agentes. Revisaron hoja a hoja mis libros, ¿Qué demonios saben estos brutos de libros? Me pregunté.

- Perdón señor, ¿dijo algo?

-No, siga pero que sea rápido porque mi vuelo sale en media hora, exclamé.

Su respuesta ya conocida me hizo sonreír irónicamente y ante la desesperación de los agentes de no poder acusarme de nada, mostré mi incomodidad y cansancio. Seguro vieron los diplomas, invitaciones, premios documentados, menciones, certificados y uno que otro documento que sus precarios cerebros no podrían entender, hicieron que me dejara ir con una falsa y repetida diplomacia:

- Señor disculpa por todo es la rutina, gracias.

Me importó un pepino su muestra de respeto y me marché con prisa hacia el último salón para mostrar mi pass board y partir hasta Santo Domingo.
Allí, en la entrada del aeropuerto estaba Brenda, esperándome con un ramo de tulipanes bien arregladas con un peluche que llevaba: "Bienvenido Ángel", Si yo lo que soy es el demonio en persona, pensé.

Atravesamos la ciudad a bordo de un automóvil rojo que habían contratado especialmente para mí, no podía disfrutar del panorama pues apenas las luces del alba empezaban aparecer, reinaba el silencio y cada cierto momento Brenda me mostraba con la mano que lugar era lo que acabamos de pasar.

*****

Cuando Brenda abrió la puerta principal de la casa, lo primero que pensé fue, si buscar a Giulliana rápidamente y abrazarla o recostarme a dormir, porque realmente me sentía exhausto por toda la travesía, el tiempo no me dio para ninguna de las cosas porque la bella Giu estaba esperándonos en la sala, bien vestida, con tacones muy altos, un vestido que mostraba su bella figura, una boina gris que hacía juego con sus ojos y por su puesto una sonrisa cautivante, mostrando sus bien formados dientes Colgate. Fue un abrazo eterno, interminable y más sincero que había sentido con alguien que apenas  conocía hace poco tiempo.

La enfermedad no había golpeado la risa de mi amiga Dominicana, ella siempre estaba con una mirada llena de vida, con ganas de devorarse el mundo entero y yo agradezco que me hiciera parte de sus planes de recuperación, esa calidez familiar, el amor sin hipocresía de sus amigos, su perro lupo, todos esos detalles formaron un ramillete inmenso de esperanza en su corazón.

*****

En verdad el hambre no me doblegó nunca, caminando por la zona colonial de Santo Domingo, pensando que hacer o inventar para alegrarle el día a mi amiga me encontré con el restaurant Le Patio Gourmet, el nombre se me hizo muy familiar. - ¿alguna vez cené en este restaurant? Me pregunté. No, fue la novela de algún autor Francés, que nombraba las cualidades culinarias parisinas. Decidí entrar, pero jamás acostumbro  comer solo, mucho menos de noche pero la curiosidad y los avisos del estómago me empujó atravesar la puerta del suntuoso lugar.


- Señor buenas noches, bienvenido a Le Patio, un francés muy mal pronunciado de la mesera casi me hace desistir de mi aventura nocturna, rodeado de decoraciones estilo barroco, con luces de Belle Epoque, La torre Eiffel como principal cuadro y algunos poetas románticos, hacía del comedor una mezcla entre la culteza y la religiosidad occidental.

- a lettre s'il vous plaît?

Haciendo alarde de mis conocimientos de un principiante de francés, quise probar la reacción de la muchacha, sin imaginar que la bella mesera me espetara diciendo:

. ¿Usted es colombiano o peruano verdad?

- Eres bella pero no es por eso que me gustas porque mi vida está acostumbrada  a la belleza femenina, le dije.

La dulce ironía de la dominicana desvaneció completamente, su escondida arrogancia se convirtió en la más inocente ternura y su rostro emergía un color rojizo, sin darle tiempo a alguna respuesta le rematé con una pregunta que a muchas féminas les terminaría fulminando sus vanidades físicas.

- ¿Has ido al colegio alguna vez?

La bella mesera de ojos grises se marchó sin decirme nada con ganas de vengarse de mí en cualquier momento, tal vez planificando mi muerte apenas salga del restaurant.

Ordené Boeuf Bourguignon, la ternera francesa es una delicia, en cada bocado me sentí culpable de haber lastimado la poca autoestima de la muchacha, pensé la forma de enmendar grave insulto pero por ninguna parte aparecía ella. 

- Buenas noches, cenando solo, eso es muy inusual en este lugar.

Era una chica de aspecto muy raro, una especie de emo, ignoré su aspecto y me presenté sin mucha ceremonia.

- ¿Soy Aracelly, puedo acompañarle?, también vengo sola 

No podía decirle que no, era inevitable decirle que no, rápidamente le ofrecí una copa de vino y sin inmutarse aceptó la oferta. Algo raro sucedía, cosa extraña estaba pasando pero ese momento no importó nada; pues ya tenía una compañía.

- Ah estás leyendo a Colette Rabatè, es una excelente escritora, yo leí ¿Eva o María?, me dejó asombrado, tomando entre sus pequeñas manos el libro que me acompañaba esa noche ya casi fatídica.

Charlamos un poco de literatura francesa, ella ordenó una entrada, plato a la carta y un postre, en todas mis comidas aún no había visto una dama, comer de esa forma, realmente estaba sorprendido, finalmente ordenó traer un vino de la mejor cava y con sello de Merlot 1998, me sentí  muy extraño y bendecido a la vez porque mi compañera de mesa sabía de literatura, de vino, de la gastronomía peruana, a lo cual sus elogios fueron más que exagerados.

- La cuenta va por mí, espere.

Vi desaparecer la imagen de la mujer por la puerta que daba al siguiente comedor, al rato y ante mi sorpresa la mesera que nos atendía llega con otro vino en la bandeja. Si yo no ordené nada - pensé, No, fue Aracely me dije y recibí el vino sin ninguna contemplación.

Pasaron más de media hora y mi nueva "amiga" no daba señales de vida, una hora y el vino ya casi terminaba y empecé a preocuparme, claro fui domado dulcemente por la "sabuesa" dominicana, no fue su belleza sino sus conocimientos literarios. 

Estuve dos horas allí esperando a "Godot" que nunca volvería, balbuceé en silencio, reclamé a mi propia candidez y fui acabando el último sorbo de merlot que quedaba, cuando pedí la cuenta, mis ojos nublaron al restaurant completo, allí detalladamente me cobraban todo lo que mi "sabuesa" se había devorado, reclamé que ella había llegado después pero ya nada se podía hacer. La cantidad no me haría completamente pobre en la noche pero era tan considerable que, con eso podría cenar una semana en el mismo Le Patio

Mi desgracia no se terminaba allí, pensé que pagar la cuenta ajena terminaba mi mala suerte de aquella noche pero estaba en un equívoco, al salir en el patio donde tenía que tomar un taxi, me estaba esperando Kiara, la mesera de ojos grises a quién apagué su sonrisa con una pregunta inadecuada.

- Gracias por venir, espero que vuelva pronto.

No me importó su agradecimiento y apuré subir al taxi sin decir alguna palabra cuando me remató con una frase inesperada.

- Usted es un grosero y bien merecido que haya pagado toda la cuenta

Sonreía y claro fue ella la autora de mi mal rato, cómo no podía imaginarme.

- ¿Hasta dónde se va...?

- ¿Juan Dolio, conoces?  Le dije

Yo vivo cerca, puedo acompañarte y así pagamos un solo taxi me refutó.
Dudé un poco, que habrá planificado ahora, seguro quiere acabarme, de pronto violarme o llevarme con algún otro cómplice, pensé.

En el camino fuimos conversando sobre la historia de su vida, como entró trabajar al restaurant, que nunca nadie le había ofendido de esa forma antinatural hasta a esa noche y que con ayuda de su compañera planearon vengarse de mí y mandaron a la falsa Aracely, que no era más que la sobrina del gerente. Reímos y le ofrecí disculpas por mi comportamiento inhumano y quedamos igualados en hacernos la maldad. Mentí sobre la razón de mi estadía en Santo Domingo y quedamos de vernos a la noche siguiente en otro restaurant y ella me compensaría la broma con una cena y una canción en algún karaoke, le di el teléfono del hotel y me marché con más tranquilidad en mi conciencia.

*****

JAVIER M. ONCOY

(TRILCE)

2012-MAYO

*sin edición

24 de abril de 2012

REMEMBRANZAS


Alfonso jamás se imaginó que al llegar de viaje se encontraría con una sorpresa memorable, había pasado ya más de un año desde que se despidió de Stefy, cuando ella admitió un grave error y decidió marcharse terminar su carrera a una universidad de su país. Todo había permanecido tranquilo hasta aquella tarde de lluvia en la casa de Fiorella donde  se organizó un juego de bingo, todos los amigos esperaban inquietos la llegada del último invitado. Parecía como una fiesta de bienvenida al entrañable parcero que acaba de llegar de Europa; luego de vagar por el mundo, todos habían pensado que no lo volverían a ver por la forma y las circunstancias que se había marchado, pero un accidente sufrido  por su amiga más leal, más sublime e insustituible  hizo que regresara sorpresivamente.

Cuando Pierina ofrecía las pasabocas a los invitados llegó Alfonso acompañado de Kate, todos voltearon mirar los recién llegados y la mirada especial de Stefy fue hacia la figura de la acompañante. – Ella debe ser la novia, es muy linda – Pensó. Kate tenía puesto un vestido color negro hasta las rodillas, zapatos con tacones altos y un peinado de modelo francés, definitivamente lucía muy hermosa. El recién llegado de Europa saludó a todas sus amigas, otras ya le habían visto en la clínica y algunas se abalanzaron emocionadas perdiéndose en interminables y emocionantes abrazos pero para nada pudo ver la silueta escondida de su ex novia en la columna que compartía la sala y el patio.

 Fue Olenka, la amiga leal, la cómplice de Stefy quien se encargó de llevar a Alfonso hacia el patio, tapándole los ojos, ante la impaciencia de este. Justo allí se encontraba la muchacha, parada con un temblor en sus piernas y emoción dudosa en sus ojos. Ambos se quedaron perplejos, mirándose fijamente en completo silencio, él iba articular una palabra pero el abrazo sorpresivo, tierno, emotivo de Stefy terminó por fulminar cualquier intento de habla del joven. – Chamito cumplí mi sueño de volver a verte, gruesas lagrimas brotaban  por su mejilla borrando el suave maquillaje, Olenka se contagió del llanto y salió huyendo del escenario dejando a los “amigos” que multipliquen sus emociones.

Los celos de Kate era evidente por más que trataba de disimular no podía esconder su mirada llamativa hacia la muchacha. – Es muy linda la maldita. Susurraba en silencio, avanzaba la noche y también el buen juicio de todos los que bebían whisky en las rocas, otros tomaban aguardiente, ron y algunos cerveza fría. Las ganadoras del bingo fueron Antonella, Kenneth, Ángela, Valentina, Ferney y para la rabia de Kate el chance final fue su derrota ante Stefy, el premio no era más que bailar “Serenity” de Armin Van Buuren con el parcero del alma. Todos celebraron con algarabía el premio, por lo menos como gritaba Samantha, el parcero solo sabe bailar electrónica. – El único defecto de mi hermano Alfonso decía, es que baila un solo género. Aunque en las pistas la mejor pareja eran Alfonso y Samantha, él, solamente podía comprenderse con ella, verlos bailar en alguna rumba electrónica, era un deleite, una especie de poesía y teatro, se perdían en mundo más sublime de la música, seguro que la amistad tan especial y el cariño que ambos se profesaban, que era puro, limpio, transparente sin morbo ni líbido ayudaba mucho en sus encuentros de baile. Lamentablemente ahora a ella le tocó ser una observadora porque aún estaba  convaleciente.

Stefy no solo estaba muy emocionada por el reencuentro de su ex amado, sino que también se enteró que no tenía novia, la chica de vestido muy elegante a quien le observó desde que llegó tomado del brazo derecho de Alfonso solo era más que una buena amiga de él, de allí a bailar bañado de licor y espumas con ropa completamente mojada hasta los interiores al lado de su “amigo” le hicieron imaginar aquellos momentos del pasado, donde vivía feliz, enamorada con sueños de convertirse en la única amada del poeta, capaz de entregar su vida por defender su amor hasta que la pasión desenfrenada por asistir a un concierto generó conflicto con el amor de su vida, fue tal su arrepentimiento que durante el tiempo que estaba alejado del chamito solo se dedicó a estudiar.

La casa ya era un escenario de bulla, griterío, voces asonantes e ininteligibles, olor a licor, cigarro, y alegría, fue Olenka nuevamente de arreglar el nuevo encuentro a solas de los “amigos”, esta vez en la terraza que daba con el parque central, ambos estaban muy ebrios perdidos en abrazos interminables y sollozo de la muchacha que buscaba indeterminadamente los labios del Alfonso. Todo marchaba bien, el parcero  correspondía de vez en cuando los besos de la venezolana; besos tiernos, tímidos, cuando parecía elevarse la temperatura del frenesí y se encendía la pasión de los amantes que apuraban la noche escondiéndose mas y mas hacia la alcoba contigua, Alfonso separó súbitamente a la muchacha, su mente de él era una marea de confusiones y recuerdos, tristezas y llanto que terminaron por verter lágrimas, tenía la misma mirada profunda y nostálgica como cuando se marcho sin saber adónde. Stefy le acariciaba el rostro con suave ternura. -Sé lo que pasó mi amor, sé muy bien lo que esta´ sucediendo contigo y todo pasará pronto y yo voy estar siempre para apoyarte. Las palabras de Stefy sorprendieron a Alfonso pero no dijo nada solo abrazó en ella y ambos lloraron juntos, hasta que Antonella interrumpió con una frase muy letal que terminó desbaratando el mundo que hasta en ese momento creía recuperar, tal fue el impacto de las palabras que sintió un aire frío que le recorría la espalda pasando por pecho nevando su esperanzado corazón.

Javier Manrique Oncoy
     (TRILCE)

COLOMBIA 2012

Todos Los Derechos Reservados

29 de marzo de 2012

DIARIO DE UN BOHEMIO - En Tierras Lejanas




Llueve.
Llueve como una tarde en mi lejana aldea, veo pasar luciérnagas azules
No. No haré de mis palabras un simple poema
Viento que apaga el dolor, viento que apaga una lágrima
Lejana.

Esta madrugada es triste como nunca, triste como siempre…
Encerrado bajo el techo de mármol y paredes de amapola, ventanas con cortinas
Persas.

Preparo un café en la hoja de un recuerdo
Llueve en mis huesos, brotan espumas silentes.
OH Muerte de cumbres y horizontes ocultos, cubre tu navaja con mi sangre
Inerte
Besa mis ojos
Abre tu capa y llévate también mi lengua.

Avanza la madrugada a galope, el dolor también avanza en esta lejanía
Doliente
Donde la gente saluda con la sonrisa que vierte esperanza,
Tristeza
Miseria
Sueños indefinidos y muerte.
Dolor, dolor, dolor.

Duele la soledad y canta entre acordeones, duele esta madrugada como nunca

Lágrimas
Distancia
Un tinto amargo.

--------------------------

TRILCE




27 de marzo de 2012

DIARIO DE UN BOHEMIO - Locuras en un Bar




CAMINO

Siéntete feliz si eres amada, siéntete dichosa como  la nube de bosques
En el silencio. Eres grillo de papel pintada en la sombra de mis versos.
No todo poeta ama el río, no todo artista dibuja un grillo en la noche
Bebe un poco de té bajo el árbol silente de la mañana y ríe por nada.
Aprenderás conmigo imaginar lo inimaginable y acariciaras lo irreal
Tocaré el piano con la nota de tu mirada y sembraré girasoles rojos
 En tu boca. Aprenderás amarme con locura infinita.

Siéntete feliz y canta que tu voz es un apego a la tristeza y la alegría
Conozco tu canto vagamente y así ocupa mi librero complejo.
Acerca tus labios en mis versos y aprieta entre tus dientes cada palabra.
Que nada pierda su color ni la magia que nos regala la distancia.
Aprenderás, lo que existe entre tus piernas solo es una imagen
Que ofrece minutos de lujuria artística y poesía inconclusa,
Aprenderás conmigo ver el alma a través de los huesos  y palabras.

Siéntete feliz si eres amada, siéntete como la selva inexpugnable
Y espera mis manos recorran el universo hasta llegar en la aurora.
Eres jardín de jazmines y mariposas que busco cada madrugada por
El laberinto. Alma solitaria que apasiona en secreto y te desnuda,
Con algún verso. ¿Seguirás pensando si soy real o me escondo
Como un gato? Todo me hace diferente, tal vez algo me hace único.
Siéntete feliz si eres amada, si llegas amar habrás llegado ser completa
……………….


TRILCE

14 de enero de 2012

DIARIO DE UN BOHEMIO - Mi Encuentro Con Vivian Baella II

Por TRILCE



“Aún el sabor de sus labios están en mi boca y la esencia de su piel están  tatuadas en mi piel…”

'''''''''''''''''''''''''

Durante la semana me perdí en las calles de la duda y enloquecí con cada imagen que se prendía en mis ojos. No podía detenerme un segundo para lograr la concentración, en que le compraría a mi pequeña y tierna amiga"?. Pensé en mil cosas y opciones incoherentes en ese momento:  - Ella ama al vóley- Pensé.
Un tenis de marca, un balón, una rodillera, una muñequera, un maletín deportivo, calcetines, un mp3, muchas otras cosas rondaron por mi cabeza y la decisión era muy complicado, así que descarté la primera parte de la lista.

La verdad no quería ni era mi intención impresionarla y no lo hacía  a nadie en mis primeras citas, tampoco fingir un mundo a donde no pertenezco, presumir de riquillo tonto con aires de seductor materializado.  Descarté todo tipo de obsequios costosos y acudí a otra lista que prontamente apareció. Un listado gigante de opciones en mi pensamiento: Un medidor de pasos,  un reloj  cronometrado, un póster con imagen de ella, chocolates, una orquídea, etc.

Cuando llegó la hora de mi partida al lugar pactado con mi pequeña - gigante musa del vóley, no había decidido nada.  Salí raudamente con la ilusión prendida de ver, muy de cerca a mi bella riojana, esa posibilidad que solo algunos podrían tener; luego de cruzar la sombra, atravesar las calles repletas de gentío, vendedores, pillos, corruptos, morbosos, ignorantes, desdichados, rebuscadores, carteristas, manipuladores, mercenarios y uno que otros moralistas llegué a la plaza San Miguel.  Me bajé del taxi y empecé caminar al lugar de la cita. Nunca me ha gustado ser  impuntual, detesto ese defecto aberrante de las personas, claro en alguna ocasión viví unas experiencias desagradables con alguna chica que no merece ser llamada una ex novia;  que llegaba dos horas después del horario señalado. Tenía esa sombría costumbre hasta que una tarde le cobré sus desplantes de niña engreída con no llegar nunca más, sin responder sus chillidos ni súplicas posteriores.

Ordené una limonada fría y sin azúcar, no pasaron los cinco minutos cuando ví aparecer ante mis ojos una imagen bella, monumental, sonriente, caminando como en una pasarela, a la chica que alguna noche triste había visto a través de las pantallas de televisión, peleando cada jugada en aras de la bicolor, luchando como una fiera frente a las arrogantes argentinas. Llevaba un vestido azul oscuro muy escotado que le cubría hasta las rodillas su colosal silueta de niña, unos pendientes de plata y una gargantilla que hacía juego con los aretes. Desde la entrada pude sentir el aroma de su perfume y la sonrisa tierna se encendía como la antorcha olímpica en el verano, sus dientes blancos y su piel tersa, suave como una pera fina me hizo temblar y acelerar mi corazón a mil. Sus ojos color miel y la cabellera bien reluciente completaron mi dicha permitida en segundos; luego de concederle el asiento e intentando decir algo me detuve en medio del asombro y el frenesí, la pasión, el deseo me llevó a largas imaginaciones, cerré los ojos para sentirla dentro de mí, acariciando su rostro y besando sus inocentes labios.

Conversamos  de todo en medio de la comida, las palabras que había expresado en un sueño en la tertulia con ella, había desaparecido por completo, abrí mi alma para describir mis sentidos y los versos que tenía para mi hermosa niña ya no aparecían; pero ante una muchacha tan bella como ella no  podía quedar mal, mucho menos aburrirla hablando de temas que quizás ni entienda, inventé mil formas de mantenerla risueña, alegre, atenta  e interesada en nuestra charla.
Reímos por pequeños detalles, la confesé mi admiración por su talento y entrega, le expuse mi concepto de la vida, le mostré sus fotos extraídos de los recortes de periódicos asi captaba su enorme sonrisa.

- ¿Esa soy yo?. . Sonreía mostrando sus blancos y bien cubiertos dientes.
 
- ¿Tú escribes poemas verdad? Me sentenció.   Seguimos hablando del tema
Allí supe su gusto y fascinación por la poesía de corte romántico, por las baladas y el pop, me nombró a algunos autores que había leído; y me confesó que escribía un diario pero que le daba vergüenza publicarlos en alguna red social o mostrárselo a alguien. Desde allí quedé comprometido con mi asesoría gramatical y estilística.

Salimos del establecimiento como las 10:35 de la noche, embriagado de su belleza no resistí en invitarla a escuchar música en algún lugar que conocía,  con la timidez de muchacha provinciana y rebosando alguna duda, seguro sintiendo algún miedillo, pero confiada en mis argumentos prolijos de aprendiz de poeta, accedió a mi invitación. Pensé en muchos lugares y terminé por elegir al suntuoso y bohemio distrito de Barranco. Llegamos al Café – Bar “La Noche del Poeta”, muy cerca al mar, se sentía el romanticismo y aire poético del lugar, la brisa acariciando nuestros rostros, el olor  y sonido del pacífico nos rondaba en la noche.

Ingresamos; y, una vieja melodía clásica se escuchaba en el interior, pasamos por los corredores hasta dar con la escalera que nos conducía al segundo nivel, cuya vista panorámica daba con el mar. Un joven con uniforme guinda y sonrisa amable nos invita sentarnos y nos ofrece la carta de bebidas. Yo pedí un vodka con jugo de naranja y para Vivian que desconocía los nombres e inexperta en el tema, me pidió que yo decidiera por ella. De muchas opciones ordené un cóctel suave, daiquirí de bacardí con zumo de limón y acompañado de fresa, digno de una hermosa compañía, que no necesitaba embriagarse.

Se sentía el invierno capitalino, luego de escuchar música y deleitarnos con los 70s y 80s, salimos del lugar, acercándose el alba, el frío y  las luces de la mañana venidera. Cubierta con mi chaqueta su delicado cuerpo nos marchamos de Barranco hacia otro rumbo, hasta ver el nuevo día,  juntos.  Nos perdimos en medio de la jungla de cemento, azotados por el invierno, la ciudad empezaba a despertar en medio del bullicio y los sueños de miles de personas.

Despertamos por los ruidos que venían de la calle, al verla tan tierna extraje el sobre blanco del bolsillo de mi chaqueta y la entregué en medio de su sorpresa, llevaba allí una rosa que me sustraje del antejardín de una vecina, aún conservaba su aroma y color. También todos los poemas que había escrito desde que el momento que mis ojos sucumbieron al verla jugar. Sin titubear y con la sonrisa extendida en todo su cuerpo me recibió el obsequio y nos marchamos.


 
Al día siguiente recibí la llamada más esperada de ese invierno.

- Gracias, es el mejor regalo que tendré en mi vida.

Pactamos vernos otra vez, antes que se marchara lejos y por un periodo notable hacia el exterior con la selección juvenil como parte de un torneo internacional. 

*****

Todos los Derechos Reservados

Cali - Colombia   MMXII

6 de diciembre de 2011

DIARIO DE UN BOHEMIO: La Dama de Vestido Rojo



''A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd'' 
Alphonse De Lamartine



*****

Con un profundo amor, cariño y admiración, a la mujer que enfrentó el mundo por defender sus ideales.
 A Camarada Maritza, Tu legado y tu sonrisa vive en mi corazón.


''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''

Melissa nunca imaginó que al terminar la tarde se encontraría con un pasado tormentoso,
los sueños le habían revelado un fin de semana triste y solitario. Como cada mañana al levantarse  de la cama revisó los mensajes de su correo, responder algunos e ignorar muchos otros.

Carlos le esperaba en la camioneta, después de dejar ordenada la casa se despidió de su gato y salió al trabajo, su pensamiento siempre iba dirigido al sueño anterior.

- Buenos días señora.
Era la voz amable del chofer, esperándola con la puerta abierta. No había duda que estaba enamorado
de Melissa, su párpados le delataban.

Las calles de la ciudad vestían de mucho colorido, aroma a navidad, la cercanía de la gran feria
se empezaba a sentir en cada cuadra. Los transeúntes iban y venían de norte a sur elevando sonrisas fingidas, otros con aires de tristeza.

- Carlitos, tómate el día libre hoy.

Algo en ella le decía que era el último día que estaría allí, tenía la duda en los ojos, clavado como
una estatua. Se bajó de la camioneta y caminó por la acera buscando la puerta más cercana al centro comercial.

- Buenos días señora Melissa.

Los saludos se iban abriendo por el pasadizo a cada paso de la dama, ella iba respondiendo a todos con una sonrisa suave, calculado, frunciendo los ceños. El día transcurría lentamente, como nunca, Melissa se sentía que el tiempo se detenía, atormentada por la desesperación decidió llamar a Roy, un viejo amigo de la familia con quien siempre compartía el almuerzo.


II

- Hola, soy Paul y la dama es...?
- Soy Melissa.

La amabilidad de la mujer solitaria que estaba en la barra sorprendió a Paul pero su instinto de donjuan y alma de conquistador hicieron que aceptara tamaña cortesía. No había preguntas ni respuestas, la charla se hacía fluida cada vez más, entre copas y sonrisas. Paul sentía un extraño presentimiento. Cómo una dama tal elegante y hermosa estuviese en un lugar así y completamente sola. - pensó.

La belleza de Melissa se podía distinguir entre la muchedumbre, tenía un vestido rojo muy sugerente, una silueta de arquitectura, ojos grises pero de una mirada muy profunda, triste.

Paul no sólo se sentía atraído por la deidad femenina de Melissa, sino empezaba admirar la capacidad intelectual de la dama, pues ella prácticamente conversaba con mucha seguridad de cualquier tema. Sabía de Literatura, filosofía, de arte, etc.
Y eso hizo que Paul empezara tejer una cercana ilusión con ella.

La poesía nocturna terminó en la habitación de un hotel, muy lejos de la ciudad, con aroma de la naturaleza,
Embriagados por la pasión, el frenesí, ahogando el ímpetu, el deseo inhumano, enamorados del desenfreno, del peligro y la exaltación.




III

Roy sentía mucha tristeza en la voz de Melissa, nunca la había sentido así, canceló la cita con su hermana y fue en busca de su amiga. Cuanto sería el desespero de Melissa que esperaba a Roy en el parqueadero, caminaron por la sombra hasta el viejo restaurante peruano.

- ¿Recuerdas a Paul? ...

La imagen de Paul se dibujaba en el pensamiento de Melissa, miraba de reojo a Roy, su mente no podía huir de aquel recuerdo con su amado misterioso. Reinaba el silencio sepulcral en el espacio de los amigos, ni sus miradas expresaban alguna palabra.

- Sí. Tu hombre misterioso.
La respuesta de Roy sonrió a Melissa, tiernamente.


IV

Paul había inventando una pequeña historia para narrarle a Melissa el fin de semana que se encontrarían en el lugar donde se conocieron. También escribió versos cortos reflejados en su belleza, en el amor que sentía por la dama de vestido rojo.

Primero entusiasmo, luego la impaciencia y después la desesperación fueron atrapando a Paul en un mundo imaginario creado por él. Cerraba los ojos y veía aparecer a Melissa con el mismo vestido rojo, pero ella no estaba allí, no llegaba a tiempo a la cita. Tal vez no llegaría nunca. Atrapado en la montaña de angustia, ahogándose en un océano de la duda, consumido por los celos y la desilusión, Paul bebía y enloquecía.

La noche se iba consumiendo entre el licor y el cigarro, el bullicio infernal pero nada borraba la imagen de Melissa de la mente del solitario caballero. Se quedó hasta la madrugada, pidió el servicio del mismo taxi y fue a dar al mismo hotel, durmió pocas horas, en verdad cerró los ojos para ver a su amada.

Al amanecer y con la ilusión perdida, Paul se marchó a casa, el camino se hacía eterno, la calles muy silentes, hasta el sol había perdido su forma.

Paul se detuvo en una esquina para leer como cada mañana, los titulares de los periódicos, su semblante desvaneció como una hoja en otoño, perdió el equilibrio abrió los ojos por unos segundos y estaba en una clínica local,

La Prensa titulaba "Hermosa empresaria es asesinada en la puerta de su casa" ...

''''''''''''''''''''''

2011

AUTOR:

TRILCE JAVIER

Todos Los Derechos Reservados.


Leer Más Historias